jueves, 13 de noviembre de 2008

Muñeco Vudu

Cuando llego el momento en que Joaquín no pudo verse más la cara al espejo entendió que era tiempo de cambiar y buscar algo nuevo. La ley natural, las muertes y el tiempo habían hecho un ser meditabundo y solo. Así dejó de lado su antigua vida de asesino a sueldo y decidió dedicarse a las artes oscuras. Algunos nunca encuentran el modo de escapar, pero él lo encontró simplemente porque era la única virtud de su antigüo trabajo, tenía absoluta seguridad cuando tomaba una decisión y habia decidido empezar un cambio radical..
Decidido empezó a aprender brujería; estudió tantos libros como pudo para luego estudiar papiros, manuscritos antiguos y conjuros mágicos.
Decidido viajo por el mundo en búsqueda de un maestro que aclare sus dudas en este nuevo arte que intentaba aprender. Necesitaba olvidar el pasado y sabía que el único modo de lograrlo seria con magia. En Haití, Cuba, África del Norte y Centro se empapo de la brujería. Una nueva forma de conocimiento se le presentaba y aprendía estupefacto de ella. Observaba los cambios lunares, las estrellas y la naturaleza para tomarlos como idea primordial de sabiduría. Pero aun no lograba conseguir la sapiencia necesaria para poder olvidar los lamentos del monotono pasado que tanto daño le hacían, sin permitirle entregar todo lo que podía a cada cosa a la que se dedicaba.
Hasta que un día viajando por la Isla de la Gonave en Haiti, conoció a Doña Avelina. Ella tenia una mirada fulminante, adornada por brillantes ojos negros que desbordaban sabiduría; y una cabellera del mismo color que a la luz del sol se volvía casi azul. Su cuerpo rechoncho estaba cubierto y adornado por una larga falda con un bolsillo en la parte delantera, del que asomaba un peculiar muñeco de trapo que intentaba mostrar que por algún motivo se encontraba en ese lugar.
La encaro inmediatamente casi obligándola a que le diga cual era el motivo de aquel pequeño muñeco en su falda. Se negó rotundamente y le dijo que ella no tenia que explicarle nada a un muchacho hablador y fanfarrón, que si en realidad quería saber la respuesta, tendría que demostrarle que era capaz de aprenderlo. Le dijo que lo disculpe, que por favor lo tomara como su aprendiz y que haría todo lo que le pidiera; pero no quería aceptar por los mismos motivos. Avelina repetía que no se canse, que el único modo que accedería a su petición seria callándose, que las palabras fueron inventadas para volvernos mentirosos, ocultar la verdad de los sentimientos y debilitar nuestra energía por perder el tiempo en cuestiones sin importancia.
No supo nunca cual seria su destino siguiendo sus enseñanzas, pero desde ese momento guardo absoluto silencio. Ella queria que no intentara buscar palabras para explicar lo que aprendería, porque solo con magia se puede explicar lo mágico. Cuando estaba a punto de abrir la boca y refutar, ella utilizaba para callarlo preguntas simples como “¿Como explicas el viento que sopla? ¿Como entender el motivo de que existen más estrellas que arenas en el mar? ¿Cual es el misterio de la energía de un músculo sin descanso como el corazón?
Solo con silencio y calma pudo aprender de las pocas palabras que decía Avelina, solo así logro volverse con el pasar de los años en su esmerado aprendiz. Exploro junto a ella todo a cerca de la santería, kimbanda y candomblé, casi todas las vertientes de la magia vudu esparcidas por la tierra. Le mostró el lado perfecto de la vida y mientras se iba enamorando de su proceder mágico, le mostraba agradecimiento intentando ser el alumno perfecto. A pesar de todos los intentos de Joaquín por agradarle, ella nunca lo miro a los ojos, solo señalaba que debía de hacer con sus largos dedos mientras intentaba complacerla. Un día lo enfrento y extendió la mano con el muñeco de trapo.
Se lo entrego y de inmediato lo reto con los ojos como diciendo "Híncalo sin piedad, para eso esta hecho". Era lo único que captaba en sus gestos cada vez que lo veía tomar su muñeco vudú para observarlo con paciencia e intentar entender quien era la persona a la que representaba. Mientras lo sostenía y observaba curioso, Avelina estiraba con las manos un clavo, alfiler o algún objeto punzante para que intentara al fin completar su entrenamiento de brujo. Joaquín sabía por dentro que no lo lograría hacer, que no dañaría a alguien que no conocía por el simple placer de destruirlo. Ella quería que dejara sus ideas de lado y procediera como un brujo sin miedo ni remordimiento. Le repetía constantemente que era lamentable, pero algunas veces la única manera de aprender es con el dolor de otros.
Estaba dispuesto desde un principio a empaparse de sus artes mágicas, a olvidar todo el conocimiento occidental y tecnológico con el que había nacido para tomar de lo desconocido la sabiduría oculta junto a ella y su magia oscura; pero no podía dar un paso adelante en lo que le pedía; dañar a alguien que no conocía no estaba en sus planes. Se encontraba allí porque en el pasado había causado demasiado daño y necesitaba escapar de esa realidad para poder dormir por las noches y encontrar la paz interior que había perdido por obrar como un animal, sin pensar en las consecuencias. Confiaba tanto en ella que al fin accedió a su petición y decidió tomar el clavo para empezar con lo que le pedía. Le dijo que fuese de frente al corazón, era imperioso que acabara con esa vida lo antes posible porque existían personas que no merecían vivir porque su energía dañaba a la tierra. Joaquín sabia muy bien que lo que decía Avelina era verdad, se lo había demostrado innumerables veces en las que pensó que lo engañaba; pero ella era una mujer poderosísima, mientras el solo su novel aprendiz. Penetro la tela hasta atravesar el pecho del muñeco de lado a lado. De inmediato todo se volvió oscuridad y dejo de sentir su cuerpo desde que noto que caía a gran velocidad sin forma de detenerse.
Cuando abrió los ojos, estaba recostado boca arriba mientras ella lo miraba fijamente desde arriba. Luego lo tomo en sus manos y sin decir nada lo deposito en el bolsillo de la parte delantera de su falda.

miércoles, 22 de octubre de 2008

El Placer de los Muertos

Estábamos todos muy juntos, hombro a hombro con la espalda en la pared. Nos habían capturado e intranquilos esperábamos que la tropa de fusilamiento haga caso a la voz de !fuego! del general Oneto.
Se escuchaban llantos y plegarias llenas de lamentos; olores nauseabundos recorrían el lugar, la tensa espera a la muerte nos tenia demasiado oprimidos. Los mas antiguos guardaban silencio e intentaban no demostrar sobresalto, en cambio la única reacción de los in experimentados era defecar de miedo; estábamos a punto de morir.
Miraba a nuestros verdugos y el modo como reflejaba el atardecer en todo a su alrededor. Algunos tenían tanto miedo como nosotros porque sus miradas no solo reflejaban nuestro temor sino que también se bañaban de un destello triste por saberse asesinos de tanto inocente e indefenso.
Pude ver a una mujer debajo del disfraz de soldado que enfilaba su fusíl unos metros delante de mí. Por la forma en que lo tomaba, con un temblor anciano en las manos, sabia que seria la encargada de liquidarme. Se notaba el horror de ver a la persona que moriría bajo su arma en su mirada.
En aquel momento y a pesar del pavor, no me encontraba asustado ni tenso. El espanto en su mirada o su cuerpo y su belleza dormida detrás del disfraz de soldado me hicieron sentir una clase de excitación enfermiza por primera vez. Estaba a punto de morir y solo me interesaba saber que había detrás de ese disfraz verdoso de soldado, el sabor de su piel y el modo de no descansar junto a su cuerpo.
Estaba abrumado por su belleza delicada y feliz de saber que iba a morir bajo su rifle, supe que podría enfrentar a la muerte en un estado como ese, fuera del temor o el espanto y repleto del sentir divino de las hormonas revoloteando desesperadas, el corazón acelerado y una erección dionisiaca apretándome los pantalones.
Cuando sonaron los disparos, cerré los ojos y en fracciones de segundo pude ver la belleza real de haber vivido libre y aceptar que sucumbiria en ese instante; me habia dado cuenta que era necesario morir porque aquel sentimiento me había demostrado que era momento de partir y a la vez traído la esperanza y calma para entender que lo único que tenia que hacer para volver a la vida seria continuar pensando en ella y recordar el sentimiento que me había enseñado, solo así podría excitarme después de muerto y luego resucitar.

martes, 14 de octubre de 2008

¿Renuncio?

Cuando se toma una decisión y se empieza a recorrer un camino para lograrlo, es necesario no descansar ni trastabillar en el avance que nos hemos planteado para poder terminarlo y cumplir con los ideales que según nosotros nos llevaran a la felicidad por la vía correcta.
Estos ideales son distintos en cada persona, porque algunos son o creen ser felices trabajando dieciséis horas o en frac y corbata; mientras otros trabajando una hora y desnudos la pasan igual de bien. Es cierto que no muchos saben lo que deben de hacer en la vida o no han encontrado aquello para lo que son mejores, pero eso normalmente ocurre porque no buscamos y nos conformamos con lo que tenemos o lo nos enseñan.
Es necesario no perder la brújula y seguir indagando por nuestra felicidad al camino que recorremos sin desfallecer, sino jamás lograríamos encontrar lo que buscamos. Así es que que se hace difícil encontrar para que somos mejores y el valor o la voluntad para cumplir con nuestros más profundos deseos.
Es posible que se logren si no renunciamos a ellos, teniendo en cuenta que todo camino que se recorre siempre es mas espinoso de lo que pensamos, porque la vida no es un juego y las vicisitudes que van ocurriendo en ella nos lo demuestran. Siempre es probable que las caídas sean repetidas, se conglomeren y debido a ellas no logremos aprender nada en el camino que decidimos tomar.
Esto hace que el miedo se adueñe de nuestros pensamientos y que renunciar para tomar otro camino se vuelva casi imposible, porque no sabemos escapar del que dirán o porque con esa decisión es probable dejar mal parado a alguien que piensa o cree solo en nosotros.
La gran verdad es que decir renuncio no tiene nada de malo, sobretodo si meditando realmente encontramos la forma de obtener la voluntad para pronunciar esa palabra y salir de la monotonía. Es necesario decirlo estando seguros de haber juntado la suficiente fuerza interna para retomar un nuevo camino luego de renunciar y así ir en búsqueda de nuestro bien y no simplemente tirar la toalla cuando algo se presenta complejo y al fin dejar de seguir tomando siempre el camino mas simple.

jueves, 9 de octubre de 2008

¿Quién hace al artista?

Tantos pintores, tanto escultores, tantos artistas. ¿Quien no quisiera tener la habilidad de vivir su vida pintando o esculpiendo? ¿Quien no quisiera angustiarse solo por encontrar claridad en vez de sucumbir ante un horario rígido y la monotonía que da el sistema?
Es impresionante la capacidad que tiene la raza humana de crear individuos tan especiales que dejen fluir sus instintos y sueños en alguna forma de expresión artística. Dejar de ganar dinero por creer en un ideal no es nada fácil, sobre todo cuando al no hacerlo son vistos por los demás como vagos o personas sin futuro.
La vida de los otros va desarrollándose como lo tenían planeado, mientras los artistas siguen luchando por salir adelante intentando cambiar su destino esquivo al mostrar su capacidad sensual, que es la única forma en la que saben y pueden vivir.
El dinero es muy importante, nos da confort y tranquilidad; en un momento hasta es capaz de hacernos olvidar las penas y también quien somos; pero la realidad cambia siempre que logramos conseguir recursos monetarios; la impulsividad humana se despierta y nos muestra esa enfermiza necesidad de nuevas ideas para gastar el dinero que con tensión, arrugas y sudor fue conseguido.
Así que los que logran tranquilidad económica deciden que luego de todos los años de lucha pueden darse el lujo de pensar en el arte. Van a galerías y compran cuadros a precios exorbitantes, pelean por encontrar la escultura que persiguen, se vuelven eruditos en la materia y con el tiempo, vuelven a aquellos artistas de los que se burlaron en el pasado por vivir de sus sueños, en sus Mesías.
Entonces ¿Quien hace famoso a un artista? ¿Es su estilo de vida irracional o anormal? ¿Son los medios de comunicación o los millonarios que solo buscan el modo de gastar su dinero? Es imposible saber quienes son los que catalogan el arte como genial, quienes son aquellos que hacen famoso al artista y logran que sus cuadros valgan millones.
Pues las incógnitas quedaran abiertas porque algunas veces es mejor no buscar ilógicos. Pero si en algún momento lee estas líneas alguien que tenga o crea tener la potestad de decidir si un artista desconocido será idolatrado en algún momento, espero que sepa responder una sola y gran pregunta ¿Cual es el motivo por el que a un artista solo se le idolatra despues de muerto? Será una pregunta de la que obtendrá muchas respuestas, pero la única verdadera es la que esta vinculada con el dinero y con el millonario coleccionista que es realmente el único beneficiado.

lunes, 6 de octubre de 2008

40 noches sin dormir

Era una madrugada triste y fría de invierno, cuando al fin encontraba el sueño, desperté a media noche ante el sonido inclemente del basurero que se encontraba en el callejón que daba a la ventana de mi cuarto.
Las luces del edificio se prendían casi al mismo tiempo y a la vez se escuchaban gritos de personas que arrojaban zapatos para callar a Rex. Siempre despertaba a algún vecino que detestaba su ronroneo grave, parecido al sonido de un saxofón.
El aludido desataba un gran escándalo intentando callarlo y a su vez despertaba a todos los otros vecinos que repetían al unísono las blasfemias del primero. Era un pequeño gato que rondaba en las noches por el barrio y corría de los estúpidos vecinos que no sabían apreciar el arte que le había sido brindado a ese felino especial; por mi parte solo intentaba concentrarme en su ronroneo [a pesar del bullicio] para lograr atraer la tranquilidad y lograr dormir después de tanto tiempo sin hacerlo.
No pude conciliar el sueño nuevamente, porque junto a la bulla, algunos recuerdos del pasado regresaron a mi mente para no dejarme hacerlo. Así que salí a la acera de madrugada y me senté a divagar en el portal del edificio.
Mientras mis problemas se intensificaban e intentaba comprenderlos, apareció del zaguán de donde había salido el ruido hace un momento, para frotarse y acurrucarse en mis piernas, justo cuando me encontraba en el peor momento de melancolía y soledad.
Inmediatamente me di cuenta que era Rex,y a pesar que nunca lo había visto, comprendí que ese animal tenia alguna tipo especial de vinculo conmigo.
Me pregunte el motivo por el cual había venido a darme su cariño cuando a mi cabeza la asaltaban y desgarraban con impaciencia los recuerdos mas tristes e inentendibles que había sufrido hasta ese momento. El pequeño gato seguía su bamboleo entre mis piernas, caminando en ochos y no me quitaba la mirada brillante de encima, como diciéndome olvídate de las cargas que te agobian y ven a conocer la verdad. Con aquel subliminal y extraño mensaje se alejaron los sentimientos destructivos que me atosigaban hasta ese instante.
Es imposible entender como Rex logró comprender mi nostalgia a la distancia y al divisarme acudir en mi ayuda con su ronroneo grave, pausado y sonoro. Nunca lo había visto, pero sabía que caminaba solitario por las calles, escudriñando en las esquinas por comida como preguntándose el porque de su miseria.
Hace mucho cargaba con aquel peso, pero no había notado su magnitud hasta ese instante. Ninguna persona se inmuto de lo que me pasaba o había pasado, pero él estaba allí, había entendido sin necesidad de palabras lo que la gente jamás logra entender si no te ve llorando. Aquella vez me conmoví como nunca antes, porque un pequeño animal que no conocía me hizo comprender su capacidad de enseñarme que era un animal superior y sabia que el único modo de llegar a las personas verdaderamente y hacerles entender que era especial era acercándose a ellas en los momentos donde la esperanza se pierde y se necesita una mirada de tranquilidad para curar el insomnio y olvidar todo lo que hizo que se lleve encima 40 noches sin dormir.

jueves, 2 de octubre de 2008

La Culpa siempre fue de Sansón

Se dice que andaba casi desnudo, el pelo largo a la cintura y el andar pausado que tienen los que guardan fuerzas para utilizarlas solo en momentos apremiantes. Una cicatriz que se dejaba ver muy poco y que le atravesaba la cara resaltaba el poder de una mirada dormida e intimidante. Había nacido radiante como el sol y con tanta fuerza como para no preguntarse si era posible destruir al mundo con sus propias manos, sino tan solo hacerlo. Tenia el don divino de la fortaleza, la que utilizaba para lograr hazañas tan asombrosas como aquellas que hacen que alguien se vuelva mito o leyenda. Todos conocían su don, lo habían visto matar cientos de hombres, pero nadie sabia la forma de destruirlo. Sus enemigos temblaban al escuchar su nombre, era improbable que consiguieran derrotarlo mediante la coacción.Sabían que podía destruirlos con su gran poder y le temían por eso. Así empezaron a buscar el modo de desaparecerlo. Ofrecían grandes fortunas con tal de saber cual era su debilidad o al menos obtener información sobre de donde venia su fuerza pero nadie lograba entender en donde radicaba su poder.
A pesar que es imposible saber que cruzaba por su cabeza cada vez que le atraía una mujer, es factible que le haya ocurrido lo que a la mayoría de hombres, el instinto animal o la necesidad de poseerlas se volvía su bandera y olvidaba todo lo demás con tal de mantener contento a su amor de turno. Mataba hombres y destruía castillos por la felicidad de su amada o para obtener una nueva. Parecía un animal salvaje que solo se domaba una vez que olía el perfume de la sangre o veía los labios brillantes de una bella doncella esperándolo; solo así resucitaba luego de cada muerte y dejaba ver el lado claro que estas habían ocultado en su persona. Al fin lograron comprender que una bella mujer siempre es el punto débil de muchos hombres, hasta de brutales asesinos como el. Lograron convencerla y lo sedujo, se enamoro de Dalila y al fin le revelo su secreto. De inmediato lo atraparon y le cortaron el pelo. Sucumbió ante un poder mayor que el de la fuerza, la mente.
Estaba condenado a morir por su estupidez, creer que alguien podría querer a un asesino de esa magnitud y además revelar su divino secreto fueron sus grandes problemas. Tenía todo y lo desperdicio por no cuidar con calma e inteligencia el motivo de su fuerza.
Era una pena que muriese de ese modo, engañado por una mujer, ciego y aplastado por los escombros de una ciudad que por venganza quería destruir. Aunque la gran verdad es que desde el momento que cayo en manos de Dalila estaba cegado como todos los poderosos que sucumben ante una mirada de deseo y pierden el hilo de su verdadera realidad pensando en el amor.
Sin duda, la culpa siempre fue de Sansón.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Mi encuentro con un Inca.

Hace algún tiempo partí al norte en una travesía de 6 horas a la ciudad de Trujillo de vacaciones. Caminaba feliz por sus calles mientras el apacible sol con sus largos dedos me tocaba la piel como pidiendo permiso para recostarse. Como no tenía preocupaciones en ese momento, todos mis pensamientos iban hilados hacia un gran tema: ¿Por qué esta ciudad se llama así? Indagando a los transeúntes que tropezaba en la calle, me comentaron que el nombre que llevaba la ciudad era porque así se llamaba la ciudad donde había nacido el conquistador Francisco Pizarro. Algún tipo de extraña rabia me invadió y como a veces pasa se convirtió en risa y a su vez empezó a invadirme. La sola idea de escuchar la palabra conquistador hizo que me divirtiera, siempre pensé que mas que conquistador, aquel personaje que llego a dividir, enajenar e implantar, debería de tener el titulo de oportunista. Al final mitigue mi dolor convertido en risa pensando en la belleza que tendría aquel lugar donde nació aquel funesto personaje.
Paso el tiempo y con la idea fija de conocer el paraíso donde nació Pizarro llegue a España. Tome un auto y de inmediato fui a visitar Trujillo. Al llegar a la plaza y ver una pileta de aguas marrones y una estatua de bronce a la cual no se le podía ver el rostro porque un gran casco se lo tapaba, me desilusione tanto que no hice mas que volver a reír.
Aún no había visitado la casa donde nació y ya imaginaba el lugar a donde iba, una morada de criadores de puercos de 1500. A la entrada de la casa una señora que fungía de portera, muy servicial procedió a cobrarnos por los boletos de ingreso. En estos se encontraba dibujada una parte de los Comentarios Reales del Inca Gracilazo de la Vega. Al verlo se esbozo una sonrisa verdadera en mi rostro, se reconocía fuera de mi país la importancia de este personaje histórico, el regocijo interior fue tan grande como el que siente un exiliado cuando escucha su himno nacional fuera de la patria. Justo cuando iba a entrar y ante la cara de espanto de la portera al no saber quien era el que había hecho dichas inscripciones, solo pude sentarme y ponerme a pensar. ¿Estaba en la entrada pero porque pasaría? ¿De que sirvió que alguien haya logrado llegar hasta allá en búsqueda de la verdad y solo encontrar desilusión?. Me levanté nuevamente e instruí sobre aquel personaje a la señora. Lo agradeció y me pidió que entrara a ver el lugar. Me negué rotundamente y regresé a la pileta sucia de la Plaza de Armas de Trujillo.
Solo allí y lejos de mi patria, realmente me di cuenta de la necesidad de nuestro país de proteger a sus verdaderos héroes, que no son aquellos que murieron por salvarnos en las guerras que perdimos, sino aquellos que dejaron una huella tan marcada en una historia que no debemos olvidar.
Ese día entendí que en todos lados existen personas sin educación ni principios y que en vez de decirle Conquistador a un criador de cerdos, deberíamos de acrecentar el valor de nuestros verdaderos héroes para olvidar nuestro pasado esquivo y construir un futuro mejor aceptando las verdades de nuestra nación mestiza e ilimitada, como el Inca mestizo que me lo enseño aquel día.

viernes, 26 de septiembre de 2008

El silencio de la manzana

Ella era silenciosa y pasiva, labios brillantes y carnosos adornaban su mirada pensativa que no decía nada mas que dame un abrazo tierno y un beso que una nuestros labios y dure toda la vida. Su manera tan parca de entregar verdad por miedo a la burla había hecho de su confianza un mero títere de su cerebro brillante.
Esto no lo apreciaban los demás, pensaban que era mejor verla caminar majestuosa a conversarle, preferían simplemente agasajarse con su presencia a aguantar su silencio. Eso lo percibía, sabia que ella no estaba interesada en ser escuchada pero si tenia la necesidad de escuchar. Un día, luego verla en una fiesta, a lo lejos junto a un grupo de conocidos en común, entre copa y copa, el silencio hizo que lográramos juntarnos en el destino esquivo en esos momentos de eternidad. Jamás creí que quisiera acompañarme y dejar ese lugar rodeado de gente como ella, majestuosa e intrigante, pero sucedió.
Estaba allí sin saber como, conmigo alguien sin futuro y que solo tenia la virtud de decirle la verdad. Tal vez por eso había escapado junto a mi, fuera de aquel lugar idílico para ella e incomodo para mi. Estaba embelesado y confiado, porque creía realmente en lo que su mirada entregaba y porque presentía que necesitaba decirme algo especial. Esto hacia que los límites de la ilusión desaparecieran ante mis ojos, era una diosa de carne y hueso solo para mí.
Caminamos en la calle muy juntos sin decirnos una palabra, entramos al primer bar que pudimos trastabillando y escapando de la lluvia que asomaba. Las copas fluían sin descanso, la miraba con paciencia y con ello aprendí a descansar del miedo y dejarme llevar por la seguridad que me brindaba. Todos en el lugar nos observaban y ella lo sabia, por la forma como tomaba, parecía que no quería que lo dejaran de hacer.
Tomaba mirándome y no decía palabra alguna, mientras me esforzaba por llenar el incomodo silencio que nos rodeaba parloteando de cualquier tema que se me ocurriera, ella paseaba su dedo en círculos moviendo los hielos de su whisky doble. Luego de unos vasos volvió a mirarme, sus ojos habían cambiado, y cuando al fin decidió hablar, de su boca salieron palabras llenas de odio y resentimiento. El impacto me dejo impresionado, su carácter era el de un dictador que tiene el mundo a sus pies, su demonio interno se veía a través de sus ojos, el alcohol recorriendo su cuerpo y se mostrándose por medio de palabras voraces e irrepetibles.
Estaba sorprendido y asustado, hace solo un momento me encontraba en la gloria y ahora no sabía como escapar de ese demonio enfurecido al que tenía que cuidar. Era un sueño vuelto pesadilla y no tenia la menor idea de que hacer, la paciencia se me agotaba y la vergüenza convertida en sangre iba brotando y pintando de rojo mi rostro.
Pude soportar unos momentos su forma mas detestable, mientras le preguntaba con voz temblorosa ¿Porque no nos vamos de aquí? Ella no contestaba, solo seguía gritando ebria en golpeando la mesa. Al recordar el principio de la noche, me di cuenta que sobria era un ángel y ebria un vendaval insoportable, así que decidí intentarla hacer vomitar, necesitaba volver a ver su lado angelical, era el único motivo por el que seguía allí aguantándola.
Cuando la tome del brazo para hacerlo, abrió los ojos y me miro con más locura aun, empezó a tirar vasos y a decir que era la reina del mundo.
Solo pude levantarme de la silla, tomarla de los hombros y arrastrarla al baño para gritar con todas mis fuerzas "Vomita carajo", mientras ella seguía forcejeando y maldiciendo.
En ese momento entendi el silencio de la manzana, que cuando esta podrida, ni aunque brille con un color sobrenatural y parezca perfecta o distinta por fuera es capaz de convencernos que es la mejor manzana, porque una vez que la vemos por dentro esta inservible y podrida; y el tiempo la seguirá empeorando.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Mirando de Lado

Cuando cumplió los 18 años, regreso a su tierra, luego de haber estado en ciudades lejanas e inhóspitas. Este viaje le abrió los ojos como nunca pensó, porque disfruto de la soledad y junto al silencio comprendió al amor en todas sus facetas. Pero tuvo que regresar y encontró que el retorno a la ciudad había llenado de monotonía su vida, no podía partir nuevamente, así que tuvo que idear alguna salida que le permitiera escapar de la redundancia. Como una luz radiante que entra por la ventana de mañana para acabar con el sueño, una idea resplandeció dentro de su mente y le ayudo a salir de la repetición, hacer bioensayos para tratar de escapar de la reiteración de situaciones diarias que le disgustaban y hacían que deteste haber aprendido tanto del amor solo por regresar a la rutina y la común coexistencia. Estos consistían en hacer cosas ilógicas o que pocas veces se hacen para conseguir entender realmente al tiempo, el modo en que no nos damos cuenta de como lo perdemos y el punto de partida de la impaciencia.
El primer bioensayo constó en lograr aguantar con suma tranquilidad una misa de 2 horas y escucharla pacientemente. Fue difícil pasar esta prueba con la voz pausada del cura y la incomodida de las bancas del local, pero lo logró. Ese día entendió que alguien se había dado cuenta hace mucho, que el verdadero modo de llegar al poder era embaucando a los otros para pertenecer o creer que las religiones son el único modo de salvarnos.
Luego continuaron sucesivos intentos por conseguir el ansiado motivo para escapar de la regularidad. Entre ellos estuvo subir a autobuses sin rumbo establecido. Solo tomarlos y recorrer la ciudad hasta parar en un punto al azar; cabalgar la ciudad sin destino predeterminado hizo que comprendiera que aun habían modos de ver nuevos rostros, nuevas angustias y sobre todo que supiera que su carga no era tan propia sino de todos aquellos desconocidos que subían y bajaban del colectivo con el pesar de saber que seguirían haciéndolo hasta que encontrasen la idea feliz que les diese un cambio a su reincidencia, para poder escapar de las miradas tristes que da la monotonía de repetir lo mismo todos los días. Así, siguió intentando, y cambio los buses por caminatas, las misas por manifestaciones, los políticos por mendigos y la tristeza por esperanza.
Logró comprender que era necesario conseguir algún modo de juntar todo aquello que lo había obligado a cambiar; para al fin lograr el bioensayo que le quitase el peso o la obligación de tener que escapar de la redundancia. Luego de pasar por millones de nuevas experiencias, encontró el medio para escapar de una realidad que le enseñaron, esto consistía en mirar de lado para confundir la forma en la que observaba y extraviar dentro de ese universo inusual su aprendizaje. Donde antes estaba todo horizontal ahora estaba vertical y viceversa.
Para el, tan solo unos cuantos minutos al día bastaban, para des atosigarse del estrés y encarar con una sonrisa la vida. Haber encontrado la felicidad y salir de la regularidad de un modo tan simple es un privilegio único e inconcebible, una perfecta bendición.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Nadie nos escucha

Mueven la cabeza como diciendo, te entiendo, pero en realidad miran un punto en el vacio demostrando el poco interés que tienen por escuchar nuestros mas íntimos problemas; mientras siguen asintiendo con la cabeza. La mayoría de personas vive en su mundo y lo demuestra en su interactuar diario. Tan solo utilizan el conocimiento que han adquirido sobre nosotros para conseguir lo que necesitan y aprovecharlo en su beneficio.
Casi todo es así, pocas personas son puras de pensamiento y serviciales por naturaleza; muchas al darse cuenta que su comportamiento desinteresado era aprovechado por otros, dejaron de interactuar como usualmente lo solían hacer y comenzaron a vivir su vida alejados de aquellos que solo mostraban interés por si mismas.
Lamentablemente estamos solos y a pesar que nos rodeamos de familia, amigos, amores, amantes y conocidos no logramos comprender porque algunos nos cohibimos en un mundo paralelo en el cual intentamos evadir a la gente que nos rodea, no podemos dar todo hasta estar seguros que no saldremos lastimados y por cuidarnos, algunas veces perdemos de vista el verdadero fin por el que la sensibilidad se convirtió en nuestra bandera, aprender. Buscamos que nos entiendan y a la vez, aprender de todo lo que nos rodea; para ello necesitamos crear cierto grado de empatía con el entorno y así recopilar la mayor cantidad de conocimiento que nuestra percepción y ganas de darnos cuenta de lo que nos rodea, nos demuestren.
Sin duda expandir el miedo es mucho mas fácil que hacer lo mismo con la alegría o la felicidad, guardar un poco de lo que sabemos y absorbemos de nuestro entorno hace que perdamos millones de oportunidades, pero también logra situarnos en un peldaño privilegiado para aprender a elegir quien es la persona que estara a nuestro lado en el futuro venidero.
Millones de sonrisas recorrerán nuestros ojos, miles de atardeceres nos harán recordar el pasado triste junto a nuestros millones de recuerdos nostálgicos, tal vez algún día encontremos a la persona indicada para dejar el mundo de lado, así podremos reconocer quien verdaderamente esta dispuesto a compartir una amistad y la carga con la que nos marca el vivir; y no a usarnos tan solo como bestias de carga para sus caídas, problemas y vicisitudes de momento.